Tronador sonido
que ensordece,
entre demencias,
mis oídos.
Y no entiendo…
Vació…
Que quebranta mi pecho
Con disparos de cristalina metralla
Y afiladas puñaladas
Que se reflejan entre ellas
Como espejos en mi alma.
No quiero…
Poder decir palabras,
como cortes,
por el filo de mi lengua
deslizadas por mis labios,
desangrando la existencia
de mis días imaginarios.
Que se pierden…
Se pierden segundo tras segundo,
Entre interminables susurros,
Arrastrados por el tiempo
En un amónico acorde
Con esos besos inciertos.
Ya no existe una nota,
Ni una canción,
Ni un atisbo de su armónica melodía,
Tan solo un vestigio
Un recuerdo…
El silencio de aquella habitación vacía.
1 comentario:
precioso... me he qedado sin palabras..
te stas convirtiendo en uno de mis poetas favoritos :P
sigue asi..
xris
Publicar un comentario